lunes, 17 de febrero de 2014

30 años

Hoy recién cumplo 30 años, dejo atrás los 20. Cumplir treinta años es algo importante, dejas atrás la juventud para llegar a la madurez, pero sigues siendo joven.
Cuando tienes 30 años hay cosas que ya no te importan, sueltas lastres, comprendes lo verdaderamente importante y ves al mundo distinto. Cuando cumples 30 sabes que los años te hacen ser más sabia, más mayor y te hacen apreciar las cosas importantes. Cuando llegas a los treinta te das cuenta de las cosas que no has hecho y te sientes un poco perdida a veces, buscando el camino mejor. Dejar todo atrás, comenzar de nuevo, eso es llegar a los treinta.
A los treinta ya no tienes miedo de las cosas que en los 20 te parecían tan grandes, sabes lo que quieres y lo que no. Como cada cinco años comprendes cosas, creces, pero en los 30 dejas ir lo que pesa; si bien llegar a esta edad supone a veces un peso para algunas mujeres, para otras es una liberación; con más madurez que nunca nos enfrentamos al mundo y sabemos que tenemos las riendas.
Hoy tengo treinta años y espero llegar a los 100 con salud y sobre todo con mucha lucidez.

miércoles, 12 de febrero de 2014

¿Vivir sin ética ni moral es posible?

 

 

 

Hoy os invito a reflexionar sobre este tema:

 

La ética y la moral. ¿Es posible vivir sin ética y moral?

 
Leyendo podréis conocer un poco sobre mi punto de vista
 
 
 
          Si bien es cierto que las sociedades creadas por el hombre están regidas por la ética y la moral, sólo el hombre, de entre todos los animales que pueblan la tierra, se rige por normas morales. La moral crea las normas, es las normas en sí, la ética es una reflexión sobre la moral, ésta se cuestiona y justifica las pautas trazadas por la moral.
La moral ha sido heredada de generación en generación, cada cultura tiene normas morales diferentes. En algunos países están muy mal vistas las cosas que son practicadas en otros con normalidad, creyendo unos que es correcto lo propio o lo de los otros; los países “ricos” suelen dominar en cuanto a reglas morales, o bien consiguiendo la admiración de los países “pobres” o imponiéndolas a la fuerza.
En la mayoría de los países occidentales se practica la monogamia, viéndose muy mal la poligamia de los países en los que ésa se practica. En los países donde la monogamia se practica está totalmente reprobado que una persona pueda tener otras parejas, olvidándose de que el matrimonio es un contrato en el que pueden darse modificaciones con el mutuo acuerdo de los cónyuges. El matrimonio es una asociación que no fue hasta no hace mucho se decidió se consolidara por amor, en tanto que en algunos países como Marruecos u otros países musulmanes, el matrimonio sigue siendo concertado, asegurándose, como dicen ellos, lo mejor para la mujer. En estos países aseguran que el amor llega con el tiempo, cosa que no es aceptada en occidente donde los contratos se realizan con el inicio del amor o enamoramiento (puesto que muchas veces es confundido) y pueden ser desechados cuando la pareja lo decida, muchas veces por la mala convivencia de las parejas donde estas da por hecho de que se trata del termino del amor.
Se podría decir que cuando hablamos de moral estamos hablando de prejuicios, y es que los prejuicios es lo que hemos aprendido a través de la domesticación de generación en generación.  
La pregunta es ¿se puede vivir sin moral? Muchos afirman que la moral es esencial para poder vivir en sociedad y en armonía, sin embargo, observando los animales que no tienen moral, también consiguen la armonía. Desde mi punto de vista la moral ha sido creada meramente por intereses, deseos de poder, dando esto lugar a un mundo “incivilizado” donde predomina la muerte, el castigo, el odio y la pobreza. La moral crea gente de primera y segunda clase, no todos reciben educación. La moral crea baja autoestima y por lo tanto violencia. La moral crea recriminación, crea dolor. La moral te obliga a ir en contra de tu propia naturaleza. Está demostrado que por naturaleza todos tenemos una cierta moral, una moral innata que nos mantiene unidos, en respeto y armonía, entonces ¿es necesario imponer nuevas reglas morales absurdas? Cuando se trata de lucrarse sí…

martes, 11 de febrero de 2014

Inteligencia y amor



Invitada del blog: Nayeli Herrera


El desarrollo de la inteligencia y el amor.

Desde la busqueda de la maternidad queremos aprender nuevas cosas para intentar hacerlo lo mejor posible y posteriormente, como padres, buscamos lo mejor para nuestros hijos. Recientemente se han ido redescubriendo cosas sobre los bebés, cosas importantes que nos pueden ayudar a darles una vida mejor, y es qué en la vida hay cosas que nos marcan, una de ellas es el nacimiento, pero también son muy importantes los primeros meses de vida. Hoy tenemos con nosotros hablándonos sobre ello y sobre su primera videoconferencia, a Nayeli Herrera, autora del eBook: "El desarrollo de la inteligencia: una tarea de amor".

 

Y ahora os dejo con Nayeli:



Nayeli Herrera
Cada día salen nuevos estudios científicos que demuestran que lo que nuestros bebés necesitan en los primeros años de vida (de cero a tres años) es vincularse con sus padres, principalmente con mamá. La primera infancia es un periodo crucial que no puede pasar inadvertido y lamentablemente muchos apenas le presta importancia. Durante el primer año de vida no hay comunicación verbal todo es emocional, la ventana hacia el mundo la perciben a través de tus ojos.
 
Los niños necesitan crear un apego seguro desde muy pequeños para poder explorar sin miedo su entorno y esto lo logran a través del constante contacto físico y emocional con mamá. La ciencia ahora está demostrando que el apego en los primeros años de vida no malcría, no daña, no crece niños inseguros, sino todo lo contrario.
 
“Para ser un adulto independiente y seguro debió haber sido un bebé dependiente, apegado, sostenido, en pocas palabras amado” Sue Gerhardt.
 
El amor es instintivo, ¿Quién se puede resistir a cargar en brazos a un bebé recién nacido? Creo que nadie, pero hoy en día estamos cada vez más bombardeados con conductas que limitan este contacto físico y amoroso.
 
El regreso a la actividad laboral a costa de nuestros deseos, los consejos de terceras personas que dicen que los niños te tomaran la medida si los cargas mucho tiempo en brazos, libros con métodos terribles que invitan a dejar llorar a los bebés en su cuarto lejos del calor materno y así podría enlistar grandes errores de crianza que nos van alejando poco a poco del vínculo madre e hijo.
 
Cuando me convertí en mamá empecé a leer todo lo que cabía en mis manos acerca de la crianza consciente y amorosa. Descubrí reflejado mi instinto en varios libros y blogs de crianza. Me di cuenta que no soy la única madre que tiene la necesidad de criar en valores y respeto, descubriendo que todo inicia desde el vientre materno y a la llegada de este mundo.
 
Por eso me interese en entender el comportamiento de los bebés y niños pequeños desde un enfoque emocional y neuronal. Esta necesidad me llevó a investigar la relación que existe entre el apego de un bebé hacia sus padres, principalmente la madre y su repercusión directa en el desarrollo de la inteligencia emocional y fue así como escribí mi libro “El Desarrollo de la Inteligencia: Una Tarea de Amor”.
 
Ahora gusto de poder compartir con más familias mi primer videoconferencia online que ha sido posible gracias a mi amiga Pilar Martínez de la Comunidad Maternidad Continuum
 
En donde quiero presentarte a ti mamá y papá la importancia que tiene ocuparnos de nuestros bebés en sus primeros años de vida ya que en este periodo se desarrollan muchos sistemas importantísimos en el cerebro, especialmente los que utilizamos para gestionar nuestras emociones.
 
“Al nacer solo tenemos desarrollado el 25% del tamaño del cerebro. El 75% restante se desarrolla durante los dos o tres primeros años de vida. Aunque luego el cerebro puede cambiar, las estructuras básicas están formadas a los tres años. Y cómo se
vayan desarrollando dependerá mucho del tipo de alimentación y de la relación que el hijo establezca con su madre”. Adolfo Gómez Papí, neonatólogo del hospital Joan XXIII de Tarragona y profesor de la Universitat Rovira i Virgili.
 
Si te interesa conocer más sobre este importante tema te invito a pasarte por mi blog en donde encontrarás más detalles de la Videoconferencia “El Desarrollo de la Inteligencia y su Relación con el Apego” en su semana de lanzamiento del 12 al 19 de febrero del 2014, porque además del precio reducido podrás obtener grandes ahorros en otros excelentes productos a fin a la crianza.
 
 
Puedes conocer más acerca de mi y mis experiencias en el blog Guía de Mamá.
 
 
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Enlaces:
Comunidad Maternidad Continuum
 
Videoconferencia, El Desarrollo de la Inteligencia y su Relación con el Apego






 
Blog

 

lunes, 10 de febrero de 2014

Cómo luchar contra los piojos


¿Cómo luchar contra los piojos? No hay cosa más molesta y desagradable que estos bichos. Y una de las problemáticas más persistentes de los escolares en el mundo es la infestación por piojos; es una problemática a nivel económico, social y psicológico, donde el niño o las personas que lo padecen son estigmatizados ya que en algunas culturas se asocia a este problema con deficiencias en la higiene. Los piojos son unos parásitos que acompañan al hombre desde tiempos remotos, se encontró un huevo de éstos en el cabello de un humano con 10,000 años de antigüedad.

¿Cómo un parásito tan pequeño puede causarnos tantos problemas? Este parasito anida en el cabello de los niños, ya que éstos junto a los adolescentes son los más afectados al reunirse en salas pequeñas y compartir cosas como prendas de vestir, cepillos, peines y demás.

Los piojos invaden la cabeza rápidamente, el nuevo inquilino anida en la cabeza y comienza a depositar huevos sobre ella.

En tan solo unos días ha puesto muchos huevos y pasada casi una semana los huevos eclosionan, entonces podrías observar a los pequeños insectos trepando por el cabello de la persona afectada.

¿Cómo detectarlos?


Estos parásitos prefieren los lugares “más confortables”, aunque están perfectamente adaptados al cuero cabelludo y condiciones de éste, les gusta sobre todo posarse en la nuca y las sienes, detrás de las orejas. Es allí donde suelen depositar más cantidad de huevos y por lo tanto por donde más rondan.

Cuando el niño está afectado ves como empieza a rascarse la cabeza, piensas que es un picor pasajero; tienes que estar alerta cuando ves que se rasca más de una vez al día.

Lo primero que hacemos es revisar la cabeza de los niños con cuidado, separando el pelo y revisando en el cuero cabelludo, allí pueden estar los parásitos. Sobre todo nos centramos en las partes que antes mencioné, la nuca y las sienes. Si ves algo grisáceo o blanco pegado en el pelo de tu hijo (son como pequeñas partículas de azúcar levemente alargadas) estás descubriendo los huevos, es decir, las liendres. Lo mejor es tener en casa un peine liendrero, yo recomiendo siempre el de púas largas (y juntas) de OTC, que facilita el trabajo cuando se trata de cabello muy fino. Algunos peines tienen las púas muy separadas y aunque se trate de cabello normal o grueso es difícil que este “pesque” todos los piojos y liendres. Si no has encontrado nada en la cabeza de tu hijo este está salvado, pero OJO, es mejor que vuelvas a revisarlo si hay alerta en su colegio, puede que esté muy bien escondido.

¿cómo deshacernos de estos “intrusos”?

Lo primero es pasar bien el peine para piojos en varias ocasiones por toda la cabeza dividiendo el pelo en pequeños mechones. Comenzamos por las sienes, la nuca y luego toda la cabeza.


Remedios naturales:


Se puede utilizar vinagre diluido en agua tibia, mitad y mitad, se pone cuidadosamente en la cabeza del niño y se envuelve bien con una toalla, con un gorro de ducha o con una bolsa a falta de lo anterior. También puede utilizarse aceite de árbol de té, cuyas propiedades también lo convierten en pediculicida. (El árbol de té es utilizado en farmacias para la elaboración de lociones repelentes de piojos o pediculicidas.)

Usar el aceite de árbol de té


Las gotas del aceite de árbol de té se ponen directamente en la cabeza del niño cuando se trata de matar a los piojos, varias gotas, (5 aprox.) en los lugares más propensos de la cabeza. Se masajea intentando que el aceite moje todo el cuero cabelludo y pelo, dependerá de la cantidad de cabello y largo. Una vez hecho esto envolvemos la cabeza con una toalla que dejamos colocada por quince minutos. Pasamos el peine para deshacernos de los parásitos muertos y huevos. Lavamos muy bien la cabeza y secamos procurando no usar el secador.  Algunas personas mantienen el aceite de árbol de té toda la noche, (el olor puede ser insoportable para algunas personas).

Este aceite puede usare en el champú a modo de repelente, para evitar que nuestros hijos los cojan, o bien, al menos intentarlo. Ponemos 20 gotas de aceite de árbol de té en una botella de champú, la cual agitamos para obtener una mezcla homogénea, observaremos que el champú coge otro aspecto y olor, podemos usarla cada día en la ducha. También podemos ponerlo en la colonia, la misma cantidad en un bote de colonia, después podremos usar la colonia como repelente anti piojos todas las mañanas antes de salir al colegio, (o bien ponemos un par de gotitas detrás de las orejas y nuca).

 

 

Otras opciones


Las otras opciones son los champús y lociones anti piojos. Hay muchos en el mercado, muy variados y de diferentes precios. Algunos te traen gorros de ducha desechables, otros, peines con púas largas pero separadas… la loción, aceite pediculicida que mejor resultados me ha dado es: STOP PIOJOS que contiene ciclometicona y dimeticona. Mis hijos estuvieron infestados y ningún tratamiento los mataba por completo, gasté mucho dinero en tratamientos, probé de todo. Hoy soy toda una experta en el tratamiento anti piojos. Los precios varían mucho de tratamiento en tratamiento, van desde los doce hasta los treinta euros, varios tratamientos al mes, ¡terminas arruinada!

 

 

Lo que mejor funciona


Puedes optar por comprar este tratamiento STOP PIOJOS y un peine de púas largas y juntas. El peine de OTC no es precisamente barato pero te ahorras tener que comprar otros, además es 100% efectivo.

También puedes optar por el aceite de árbol de té (que además te da para muchos usos, lo puedes usar además contra las picaduras de mosquitos), pero según mi experiencia STOP PIOJOS mata todos los piojos (que no las liendres), sólo debes procurar repetir el tratamiento una semana después.



MUY IMPORTANTE:


Después de cualquier tratamiento tienes que pasar diariamente el peine en la cabeza del niño. Lo mejor es lavar sus cosas aparte, lavar peines y cepillos con agua caliente, lejía o amoniaco, pasarlos por alcohol o agua oxigenada. Lavar la toalla que hayas usado para pasar el peine con agua muy caliente. También se recomienda lavar su ropa y ropa de cama que haya utilizado a altas temperaturas para matar liendres y piojos.

 

 

viernes, 7 de febrero de 2014

Regalo de cumpleaños

Este mes es mi cumpleaños así que he decidido haceros un regalo, he transcrito un cuento de Cristina Peri Rossi y hoy lo comparto con vosotros, es dificil encontrarlos por la red.
Espero que os guste, a mi personalmente me ha encantado!
Este es un cuento para todos los que no tienen moral, es una lección muy buena, y es qué "hay que tener moral", ¿yo la tengo?
¡Que disfrutéis!

 

Una lección moral


Cristina Peri Rossi, de: Una pasión prohibida

 
Un gran paso adelante, en mi formación moral (autodidacta: mis padres eran ateos, por lo cual no me enviaron a ninguna iglesia y la miopía me exoneró del Ejército), consistió en comprender que no debía perdonar a mis enemigos, aunque no hubieran conseguido destruirme todavía. Aún más: reconocer que tenía enemigos fue una bella lección moral. Yo actuaba como si no los tuviera, y si bien eso en parte los desanimaba, se debía fundamentalmente, a mi profunda convicción de que no existía razón alguna para tenerlos.

Fue un día plenamente hermoso. A la mañana reconocí, audazmente, que mi aspecto juvenil (a pesar de los cuarenta años) podía suscitar envidia, en espiritus ajenos, y que mi falta de presunción podía ser interpretada como la más altiva soberbia. Era compasivo con los tontos, y en lugar de incitarlos a que dejaran de serlo, procuraba ocultar mi inteligencia, lo cual, sin duda, me ganaba su desprecio. No adulaba a nadie, y eso provocaba e rencor de quienes querían sentirse halagados; me resistía a competir por el beneficio, la fama o el poder, y con ello, privaba de oportunidades de vencerme a los demás.

Pero eso no fue todo. A la tarde (una bella tarde primaveral en que el aire olía a madreselvas), reconocí que lo peor era mi tenaz resistencia a acusar los golpes. Si alguien intentaba herirme, yo, enseguida, con gran generosidad, le demostraba que no lo había conseguido, y le tendía una mano amistosa. Esto, sin duda, provocaba el desconcierto y la incertidumbre de mis enemigos, aunque yo, en mi confusión moral, pensaba que no los tenía. Cuando alguien, luego de muchos intentos, lograba causarme alguna clase de perjuicio, yo ocultaba el daño, ante él y ante mí mismo, de modo que nuestra aparente amistad pudiera continuar, y el agresor ignorara para siempre el éxito de su acción. Entonces se veía obligado a repetir su ataque, convencido de la ineficacia del primero.

Debo confesar que esta manera de actuar confundía notablemente a mis agresores. Una antigua ley (que yo, en mi escasa formación moral, ignoraba) establece que los enemigos deben reconocerse entre sí, responder a los golpes y atacarse mutuamente. Mi sonrisa permanente, en cambio, la delicadeza del trato que les continuaba brindando, y aun mi confianza, los desconcertaba y provocaba su rencor. En efecto, si yo me hubiera dignado reconocer la hostilidad de sus sentimientos, o el daño recibido, ellos habrían tenido la posibilidad de mostrarse magnánimos, generosos y hasta arrepentidos; posiblemente no me habrían atacado más, en consideración a mi debilidad y hasta me habrían ofrecido ayuda. Pero cuando me atacaban, yo lo disimulaba. Ocultaba mis heridas, restañaba tejidos, en soledad, y el enemigo no encontraba, al día siguiente, ninguna huella de su acción. Esto lo disgustaba profundamente: esperaba reciprocidad en el trato, ya fuera en la amistad o en el odio. Reconocer que la agresión había sido poco efectiva lesionaba su vanidad, disminuía su autoestima; mi resistencia a defenderme le creaba el sentimiento de culpa y el hecho de que yo continuara brindándole mi amistad le parecía una prueba inequívoca de soberbia. A la noche, en un rapto de lucidez, reconocí que había aceptado la envidia de mis enemigos disfrazada de amor, que besé a los traidores y alabé la reticencia de los celosos, convirtiéndola en discreción. Esa noche, antes de acostarme, comprendí algo más: perdonar a nuestros enemigos, si éstos no desean ser perdonados, es una afrenta. Constituye una violación al deseo íntimo del ofensor. Al perdonar a mis enemigos, en el mismo momento en que pretendían agredirme, despojaba de finalidad a sus actos, los desnaturalizaba doblemente. Por un lado, impedía la consecución de sus objetivos; por otro, les negaba la posibilidad de un auténtico arrepentimiento, pues si no habían cometido ninguna falta, como yo les hacía creer, en lugar de pedirme perdón, debían repetir su agresión. No hay nada peor que ser perdonado por una falta que no ha sido cometida. Y eso era lo que yo hacía con mis enemigos.

Luego de estas reflexiones, que me llevaron el día entero, me sentí reconfortado. Había conseguido superar la piedad que me inspiraban mis enemigos y mi tendencia natural al perdón (una deformación ignominiosa de mi carácter): ahora tenía una moral, igual que mis enemigos.

jueves, 6 de febrero de 2014

He aquí una mujer guerrera


He aquí una mujer guerrera. Todas las mañanas la veo frente a mí, es una mujer de treinta años con el pelo negro y tintes plateados por algunas zonas de su cabeza, tiene en la piel la tonicidad que dan los treinta, los poros de su cara lucen dilatados, lleva alrededor de los labios algunas arrugas al igual que en los ojos. La veo, la contemplo. La conozco bien. Todas las mañanas acaricio las cicatrices de su cara y de su cuerpo con naturalidad, ternura y delicadeza. Esa mujer de 55 kilos que lleva marcas de guerra en todas y cada una de las partes de su cuerpo, nació un día para mí…

Foto tomada de google
Llevo peleando 30 años en esta dura batalla que es la vida, todas las cicatrices de guerra son yo, y yo soy esas cicatrices, las que rodean las comisuras de mis labios, las que empiezan a rodear mis ojos y mi cuerpo entero.

Me despierto, me desnudo, me enjabono, me enjuago, me observo. Me acaricio. Las estrías que cubren mi cuerpo son apenas unas líneas que cuentan mi historia, la historia de mi vida. Las marcas que nacen en mi cara son la historia de una guerra que vencí. ¿Avergonzarme?, ¿de qué?, ¿acaso de mi fortaleza?, ¿de mis guerras ganadas? Y  aunque todos ellos digan lo contrario y aunque me vean como la vencida;  aunque la gente me señale, aunque me observen y hablen bajo: esta soy yo, la guerrera, la que venció.

 

¡Todas estas marcas que veis en mí son de guerras ganadas!


Cada mañana me levanto, a veces a regañadientes y otras como si la vida me hiciese una llamada a la que atenta respondo de inmediato. Todas las mañanas me levanto y veo a esa mujer con los pelos alborotados, vellos mal puestos en su cuerpo y partes colocadas a la perfección. Todas las mañanas la veo y a veces lo primero que le digo es: qué gorda estás. ¿Es acaso hermoso que las primeras palabras que te digan sean esas? No. Rectifico, nunca más serás tan joven, nunca más serás tan bella. Rectifico, si, lo serás… porque cada marca nueva, porque cada nueva cicatriz de la vida es el símbolo de una nueva guerra ganada, y cada nueva tú es más joven que la anterior. Las estrías de mi barriga son las cicatrices del amor que bordeó mi vientre. Algunos de los surcos de mi piel y de mi alma muestran la guerra que gané contra la depresión. Hay cicatrices en mí que muestran las guerras ganadas a virus mortíferos. Soy una guerrera que vino triunfante. Una guerrera que lo dio todo por ganar y que venció.

Soy madre, mujer que se dividió en dos, aquella que dejó a un lado su vida por traer otra al mundo. Esa soy yo, cuerpo dilatado, gritos y felicidad tintada de colores hormonales.


Foto tomada de google
¿Dónde está la que fui? me pregunto a veces, pero, ¿no es acaso más valiente esta nueva versión?, ¿no es una aberración traicionar a la que soy por la que fui? No puedo traicionar a ninguna, porque esas dos mismas soy  yo.

Levanto las manos, acaricio mi cara, descubro mi pecho, observo mi vientre, contemplo mis piernas, acaricio mis muslos, dibujo sobre mis caderas. Estas son las marcas de mis luchas, esta soy yo, la vencedora. Esta soy yo, la guerrera.


Yo fui esas guerras, esos llantos, esas alegrías. Yo soy ella, yo fui ella, yo soy esta: El feto, la bebé, la niña, la adolescente, la hija, la mujer, la madre, la amante, la amiga, la guerrera. Esta soy yo y he aquí mis marcas de guerra. Esta soy yo. He aquí una mujer guerrera.

miércoles, 5 de febrero de 2014

LM

Lactancia materna
 
Mitos alrededor de la lactancia
Es hora de romper mitos y tabúes sobre la lactancia materna. Se dice que la mujer a veces no puede dar de mamar, que hay mujeres que no tienen leche. Se habla de las tres horas entre toma y toma, y que si hay heridas se terminó la lactancia. Se habla de que después de unos meses hay que introducir leche artificial o que mientras más pronto coman comida los bebés, mejor. Algunos afirman que después del año la leche de la madre ya no sirve, otros afirman que en el embarazo no se puede dar de mamar. ¿Saben qué? ¡ES MENTIRA!
En Alba lactancia han grabado un video en el que hablan los expertos, nos os lo perdáis, en el hablan dos hijas de dos amigas, y que razón tienen estos expertos:

Visiten el video en youtube: http://youtu.be/zfoL_u0y_fQ

 

Y es que todo lo que nos contaron sobre la lactancia materna son mentiras. Salvo contadas excepciones todas las madres son capaces de amamantar, todas experimentamos la subida de leche. Para la subida de leche son necesarios dos o tres días, a veces más, depende de cada mujer, no importa si tus pechos son grandes o muy pequeños como los míos, tú también puedes dar de mamar y tener mucha leche para satisfacer las necesidades de tu bebé. Si tienes grietas con cuidados especiales y mucha paciencia puedes seguir con tu lactancia materna y continuar hasta los ocho años si te gusta la idea. La lactancia materna en humanos se ha dado hasta los ocho años. La lactancia materna exclusiva es hasta el año y podría alargarse según el niño.
Si escuchas eso de: tú no vas a tener leche, has caso omiso, ¿qué estudios te ha hecho la persona que te lo dijo para afirmarlo?
Durante el embarazo puedes dar de mamar a pesar de la gran sensibilidad que puedes experimentar en los pezones y lo más maravilloso aún, ¡puedes amamantar después del parto a tus dos hijos! Al recién nacido y al hermano mayor, procurando que la primera leche sea para el más pequeño. Yo que he experimentado esto os puedo decir que es una experiencia maravillosa, te llena de dicha. La producción de leche era enorme en aquella etapa de mi vida.
Si trabajas puedes seguir con lactancia materna, incluso con lactancia materna exclusiva. La leche artificial no es necesaria salvo en ocasiones especiales en los que la mujer realmente no puede amamantar a su bebé, como en algunos trastornos o al estar la madre afectada de SIDA.
No es verdad que la LA es la mejor opción para el bebé después de cumplir los 6 meses, la mejor opción desde el nacimiento hasta que dure la lactancia es la LM.
Las invito a informarse sobre esto, el mundo maravilloso de la lactancia materna.
Desde luego también puedes amamantar a gemelos, se han dado caso de lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de los bebés en partos gemelares con excelentes resultados. El pecho cambia con cada embarazo al igual que cambia nuestro cuerpo, pero salvo excepciones los pechos no sufren un cambio dramático tras la lactancia.
La lactancia materna es lo mejor que puedes ofrecer a tu hijo, y recuerda, en la lactancia NO HAY HORARIOS.