viernes, 29 de octubre de 2010




Hoy dejó un nuevo escrito dedicado a una gran pintora que conocí en un sitio muy especial y muy positivo en el que he aprendido mucho, en el todos los pintores tomamos un café virtual.
Desde aquí también doy las gracias a Pilar Arranz, la pintora de la que os hablo, por una entrada en su blog, me gustó mucho Pilar, no me lo esperaba, muchas gracias!

Os enseño una obra suya: "Siesta"
Estoy aprendiendo mucho con tus pinceladas.


Blog

http://diariodeunapintora.blogspot.com/


Artelista

http://pilararranz.artelista.com/





jueves, 7 de octubre de 2010

Delirios

Si mis brazos fueran el viento en cualquier momento acariciaría tu piel y despeinaría tu pelo en una danza frenética y si mi alma pudiera volar, llegaría a tu lado, con tan solo pensarlo te amaría… Pero el viento solo es el viento, mi aliento vuela con el, llega a tu lado y mis palabras arrancadas por el, ya sin sentido, a tus oídos también.
Si mi corazón dejara de amarte talvez hallara tranquilidad, eso no lo se, quizás sea así, pero no lo sabré; cuando los amores te matan, eternamente viven, matándote. El amor cuando es verdadero nunca muere y si muriera, otro renacería, ¿Qué dolor sentiría? El eterno y dulce que causa el amor, si, ese, en verdad…
No se si algún día… ¿será? No lo se… ya me lo contestará el viejo sabio que se llama tiempo, la vieja sabia que se llama vida, la misma que es mía, la misma que tuya y tu y esa misma que soy yo. ¿Lloraré? Puede ser, ¡¿Qué me importa?! También eso es vivir, también eso es sentir… El fuego de los besos a veces quema y otras tantas no… ¿Qué importa? ¡Si que importa!… Es absurdo… ¿lo ves?
Mariposa, mariposa, de haber nacido de nuevo, frágil serías tú y yo otro, no se… absurdo también, teñida de mis locas ideas, lo sabes bien. Mariposa, si hubieses nacido otra vez, serías mariposa, para mí, mi mariposa. Lo sabes, ¿verdad, mi corcel?
Cuanto daría yo por no sufrir este amor, pero te amo. Te amo. Ámame también… ámame… también.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Y si es pecado...


Si amar es pecado, lo confieso, he pecado. Si amar es delito, soy delincuente y si es una locura, soy una loca de atar…
Los verdugos, cualquiera, los castigos, cualesquiera, mas las palabras vuelan; ya ni lo más mínimo me importa, testimonio son solo las letras, los recuerdos y aquello que perdura, los besos escritos sobre la piel, la humedad compartida, las caricias que dejan huellas; lo demás se lo lleva el viento y ya no es, es otra cosa, palabras, solo palabras escuetas, sonidos, solo sonidos turbios.
Y si amar fuera pecado, delito y locura, he pecado, soy delincuente y loca, mas nadie me quita lo que amo, nadie me quita nada, pues mío es ese amor que mana de mi ser y de los poros de mi piel. Y así sea yo quien sea, eso es mío y de quien el quiere ser, estoy aquí pues, sin nada, desnuda, amando como un planeta en explosión, un volcán que eructa, ya no me importa nada, ni lo más mínimo me importa, ni los verdugos… ¿los hay?

Buscar y encontrarte.


Me has dado muchas lecciones, una importante entre ellas hoy enumero. La persona con la que más tiempo pasaré, y en la que debo y puedo confiar ciegamente no se halla frente a mí, se halla en mi interior, porque esa persona soy yo misma. Gracias nuevamente por tus lecciones madre vida.

No hay nada más difícil que despertar un día sin estar dormida, estando con los ojos abiertos frente al espejo, ver una cara conocida pero que nunca habías visto así, de ese modo; es difícil despertar así mientras unas lagrimas caen por tus mejillas y una sonrisa leve se dibuja en tu boca.
Ves la imagen en el espejo, le dices a esa persona lo maravillosa que es y se da cuenta de que nunca antes se lo ha dicho.
En ese momento, en ese exacto momento te das cuenta de que has aprendido a quererte, sonríes a esa cara conocida, la tocas, abrazas su cuerpo y lo acaricias sabiendo quien es, siendo conocedora de sus defectos y virtudes; aún así le quieres.
Te das cuenta en ese momento que has despertado por fin, sientes un poco de miedo pero a la vez estás feliz. Conoces la gran verdad, esa verdad que también te entristece: Estás sola en el mundo, completamente sola sin unos brazos amigos que te reconforten tan solo esos que te abrazan y que son los tuyos propios, desearías que alguien te dijera “adelante”, pero te das cuenta que tienes allí a esa voz amiga, es tu misma voz, te asusta aquello parece un delirio, como una especie de locura, tu sonrisa se borra, tus lagrimas paran, pero te das cuenta de que acabas de nacer nuevamente y vuelves a sonreír y tus ojos vuelven a llorar, tu alegría y tu tristeza se entremezclan son como una especie de espiral que gira en tu interior.
Abres los ojos y lo comprendes todo, es como un estirón emocional, un crecimiento, te das cuenta que la compañía física no lo es todo, aprendiste del frío de la soledad, de esa soledad acompañada de cuando estás con alguien y tus torrentes de pasión y amor se desbordan y aquella locura te hace dar y sientes que no quieren recibir, lloras, pero amas, ahora sabes que amas, que admiras, ahora sabes que siempre has sabido amar y que si, que te han amado, pero el torrente de tu amor es tan fuerte y rápido, tan desbordante que quiere entregarlo todo y sientes que no puedes…
Miras el espejo, frente a ti están unos ojos marrones y eternamente tristes aunque se halle feliz su alma, ellos están tristes, taciturnos, dueños de la melancolía, y ellos te quieren, por fin te quieren, y tu los amas, por fin sabes que los amas, miras un pelo negro que nace en la frente donde estuvo alguna vez un pico de viuda y te gusta, ves las marcas que se propagan por el paisaje que se llama cara y ya no te molestan, cada parte del paisaje gigantesco y diminuto que se llama cuerpo y desnudez, es tan conocido y tan amado, ahora tu le amas y te ama… Miras a ese ser del espejo, es idénticamente tuyo, idénticamente tú, le entiendes, le quieres, le miras y el te mira, te quiere y también te entiende… Le abrazas nuevamente, el te abraza a ti. Te das cuenta de que si estás contigo misma la soledad es más que una historia irreal, realidad es tu propia compañía y a veces es algo amargo y a veces dulce, pero la saboreas igual…
Lloras, ríes, como ser que siente infinitamente y en su sentir parece hallarse en la misma locura. Te has encontrado por fin, no lo puedes creer, ves el rostro, con extrañeza lo ves, lo acaricias. “siempre te he conocido y hasta hoy no supe que te amaba” esas palabras le querrías decir, pero el ya lo sabe, porque eres tu misma; decides que de amar a los otros también les dirás que les amas.Y amas, y amas…
Vienen mil ideas a tu cabeza y entiendes que no quieres una soledad llena de tristeza y amarguras para ti, tienes claros tus deseos de siempre, siguen allí y hoy más vivos quieren salir, ser libres, deseas cumplirlos. Hallarás soluciones porque ya las estás buscando.

sábado, 2 de octubre de 2010

A Carolina. Feliz cumpleaños.

A mi gran amor, uno de mis grandes amores. Este cumpleaños me ha hecho ver que ya eres mayor, que has madurado, que el tiempo pasó aún más rápido de lo que venía viendo; espero que sea uno más de una infinidad que vas a cumplir y que estemos a tu lado, Carol.

Oh Carolina, mi pequeña niña, siempre creí que serías tan pequeña, que no crecerías nunca, oh, mi Carolina, siempre soñé con verte aquí y un día el hombre amado te trajo a mi lado. Oh mi dulce niña de ojos oscuros, oh, pequeña mía, ángel de alegría; cuando te quiero yo, cuanto te amo yo…
Mi dulce angelito, ya eres una niña, tienes tus ojitos grandes aún llenos de inocencia y tu sonrisa de leche ya esta descontando las primeras perlas.
Muñequita eres, vestida de rosa, mi niñita hermosa, mujercita suave, de mentira, niña, de verdad, mi amor.
Mi dulce chiquita nació de madrugada, un domingo era, un día tres del mes de octubre, en aquel otoño, del año cuatro, del siglo de hoy. Mi niñita hermosa, de cabeza redonda, con ojos vivaces, mirada de amor, cabello más oscuro que el ébano, piel blanca y rosada, era así; ella nació de mí, ella era lo más grande del universo, ella me dió la vida cuando se la di yo a ella. Ella todo me enseñó,
todo me dió; ella un universo en expansión, nuestro ángel de amor.

Chiquilla bonita, chiquilla hermosa, hoy cumples seis años mi amor, y solo puedo entregarte unas escasas letras, amada niña, unas escasas letras, no las más hermosas
ni las más brillantes, pero son sinceras. Pero son sinceras; vienen del corazón y son tuyas mi niña, como ese mi amor, como ese tú amor, nuestro amor, el que yo a ti te doy.

Al ángel más hermoso de la tierra, a uno de los (mis) dos ángeles más hermosos de la tierra: A Carolina, mi dulce ángel que hoy cumple seis años, muchos y pocos, pocos y muchos… ya desde esta madurez, esta vieja joven siente nostalgía y alegría, por ti, mi niña.
Esto te lo escribe una loca, (si, como tu me llamas a veces y con tanto cariño lo recibo), tú mamá que te adora, para la que siempre serás su bebé, aunque seas un día vieja, aunque un día me hagas abuela, sea como sea, siempre te amaré, siempre tendrás en mi una amiga, tenlo por seguro, tu amiga, la que más te querrá.

A mi Carolina, la más hermosa entre todas las princesas, porque aunque no tengas vestidos de lujo, ni tiaras ni coronas, no te hacen falta, porque tú como todas, princesa mía, eres princesa, las más hermosa del mundo para estos mis ojos.

A mi hija, la que hace que esas dos palabras se conviertan en las más hermosas, delicadas, y las que además de deleitar el paladar sean las que más llenan hoy. Felicidades mi bien, no solo hoy, siempre...